martes, 21 de abril de 2015

LaguNotas Mentales: Jirafa-lobo•Gato-huachinango



No esperar nada de nada ni de nadie. Para muchos puede ser igual a caer en el conformismo, yo no lo creo así. Hay ciertas cosas y personas en la vida que nunca van a cambiar y si pasamos nuestra existencia esperando a que lo hagan estamos fritos. Ni el perro aprenderá a lavar ropa y trapear la casa, ni el compañero de trabajo que siempre llega 40 minutos tarde llegará temprano mañana, ni el marido borracho/golpeador milagrosamente se convertirá en un príncipe azul. Se llama ajuste de expectativas, inmunidad ante la frustración.
Así me pasó en la infancia con las promesas sobre cómo se supone que sería el futuro. La culpa la tienen los Supersónicos, Volver al Futuro (I, II y II) y en parte también Futurama y Terminator (I y II sobre todo, las demás ya me agarraron más trucha y menos manipulable).
Llegó el año 2015 y hasta el momento los autos siguen rodando, a ninguno le ha dado por volar. Tampoco llegó el Apocalipsis ni se cumplieron las profecías mayas. Todavía no logramos teletransportarnos, ni viajar en el tiempo. Si bien es verdad que la tecnología ha avanzado a pasos vertiginosos, la neta es que con todo lo antes mencionado el futuro me sigue quedando a deber.
Está bastante chido tener todo lo que queramos a nuestro alcance. Tenemos al mundo en la palma de nuestra mano. Quiero algo, lo googleo, lo tengo… quiero algo, lo googleo, lo tengo… y así las veces necesarias, sin broncas. Puedo comunicarme, casi sin gastar un centavo, con chinos, gabachos, europeos y bla bla bla. Pero hay un tope en el que uno se acostumbra y llega el hartazgo, luego el aburrimiento. Todas estas maravillas del futuro se convierten en cualquier cosa menos sorprendentes.
Me considero de esos especimenes en peligro de extinción que aún se enteran de lo que pasa en el mundo por medio de los periódicos impresos. Y, honestamente, es muy raro que una noticia me sorprenda. Cambiarán los protagonistas, pero siguen siendo los mismos cuentos de toda la vida. Pero hoy tengo que aceptar que una noticia en particular me hizo abrir los ojos búho y me devolvió un poquito la esperanza de reconciliarme con el concepto de un futuro apantallante: “Confirmado por científicos italianos: Primer trasplante de cabeza en un ser humano programado para el año 2017”.
Había leído sobre el primer trasplante de cara y, aunque me sorprendió, no me voló la cabeza como esta noticia. Empezó entonces el rush de cuestionamientos internos. No creo que sea posible, y si lo es quién sabe si la persona conserve su esencia e identidad, no sé tampoco si sea ético. Entonces recurrí al “lo googleo, lo tengo”. Fui al buscador y después de teclear “trasplante de cabeza” me encontré con un mar de información acerca de los experimentos realizados al respecto.
Para mi sorpresa, en los años 40’s vivió un ruso loco llamado Vladimir Demikhov que experimentó trasplantes de cabeza en perros. En los 60’s el sudafricano Christian Barnard realizó un trasplante de cabeza en primates y fue exitoso.
No sé si la posibilidad de hacer esto en el ser humano exista o si se trate de una noticia que años después no será más que un chiste de mal gusto, pero tengo que aceptar que leer esto me devolvió las ganas correr muy rápido para pisarle los talones al futuro y ver qué es lo que nos depara.
Vivo un buen porcentaje de mi existencia en los pantanosos terrenos de la fantasía, como todo buen piscis. Poblar al mundo de caballos con cabeza de lagarto, coyotes con cabeza de puerquitos o hacer graciosas combinaciones de cuerpos de bebé con cabezas de anciano. Sé que no hay ser humano con los medios ni el conocimiento para poder lograrlo, pero imaginar la infinidad de posibilidades de lograrse el transplante de cabezas me hizo tener, una vez más, la esperanza de un futuro si no mejor de perdis menos aburrido.

4 FREE 4 EVER.

LaguNotas mentales: 4 free 4 ever

Debería haber un gran almacén en el mundo donde el artista pudiera llevar sus obras y desde el cuál el mundo pudiera tomar lo que necesite”.
- Ludwig Van Beethoven-

Si es usted modelo ochenta y tantos o le tocó ver la luz en los ya lejanos 90’s seguramente recuerda aquél banquete cibernético llamado Napster, primera gran red para compartir música en mp3 de manera gratuita. Su duración fugaz, de no más de dos años en servicio, fue suficiente para revolucionar la forma en que se distribuye y consume la música. Ya encarrilados con el toma y daca sin pagar un centavo intentaron quitarnos el pastel de la boca, pero el daño estaba hecho. Como aquella filosofía callejera del dealer aplicada a futuros junkies: “Va de a grapa la grapa (pero sólo la primera), la casa invita”. Así nos pasó, igualito, ya estábamos enganchados.
Nos dieron a probar las mieles de la música gratuita y una vez que los dinosaurios de la industria pegaron el grito en el cielo ya no había mucho que hacer. Napster cerró sus puertas pero vinieron otros más (Kazaa, Lime Wire, Ares, etc) a alimentar la cultura del “for free” en los melómanos.
Es una realidad que aquél fenómeno de finales de los 90’s le dio en la torre a la industria discográfica, mas no a la musical. Hoy en día resulta utópico pretender vivir de vender álbums y el pez gordo son las presentaciones en vivo. El disco, como objeto físico, ha pasado a ser simplemente una tarjeta de presentación: Esto es lo que hacemos, si te late nos vemos en el toquín.
Ya nada se acercará ni tantito a aquellos años 80’s en los que las disqueras se llenaron de billetes los bolsillos. A la industria discográfica le tendrá que caer el veinte de que el mainstream ha desaparecido y que hoy los consumidores, al tener todo al alcance de un clic, han asumido el rol del filtraje de calidad. Es el escucha el que decide qué es lo que suena o lo que no. Aunque iTunes y Spotify vinieron a calmar un poco las aguas en los 2000’s la realidad es que aquello que decida escuchar el consumidor, aferrado al efecto Napster, lo hará barato o de preferencia gratis.

martes, 3 de marzo de 2015

NA’MÁS ESTAMOS CONFUNDIDOS, SI... ¿NO?


 

 

Del contexto en que se aplique depende si son flores o navajas. Ese verbo utilizado por el mexicano para una enorme cantidad de fines dependiendo del tono en que se use. Chingar como molestar (¡Deja de chingar!), como muestra de superioridad (¡Te chingué!), como resignación (Mhh que la chingada...) y a veces hasta como válvula de escape ante situaciones desafortunadas (¡Chingada madre!). Y así podemos enumerar una lista infinita de posibles escenarios, pero hay uno en particular que merece ser analizado con detenimiento: Chingar como referencia al trabajo. Y no lo digo yo, lo dice Ma. Del Pilar Montes en su célebre “Chingonario: Diccionario sobre el uso, reuso y abuso del verbo chingar”.

Es el pan de todos los días ver al menos a una persona fruncir la boca, torcerla un poco hacia un lado, mirar hacia arriba dirigiendo los ojos a la derecha y después de un chasquido de lengua soltar, con acentuado hartazgo, la cantaleta eterna: -Mch... ni pedo, a chingarle. Como si hablar de trabajo fuera hablar de la peor de las maldiciones, de esas lapidarias que condenan a pueblos enteros por los siglos de los siglos.
Por otro lado, la mentalidad cangrejo y los sabios dichos del abuelo (“Mijo... si tu cabeza sobresale de la del resto, por la razón que sea, espera más mentadas de madre que aplausos) me refunde aún más en el dark side del asunto. Chinga al prójimo, el que no tranza no avanza y otras cuantas barbaridades individualistas de nuestra sociedad. Tristemente no son pocos los que piensan que para estar bien el otro tiene que estar mal.
Ya encarrilado me atrevo a soltar al aire la teoría de que en el momento de la creación (lo que sea que esto signifique) a Dios (quienquiera que ese sujeto sea) se le olvidó ponerle al mexicano el gen del trabajo en equipo. Ejemplos puedo dar los que me pidan y no me dejarán mentir. Desde nuestros años de escuela los trabajos en equipo se repartían entre los integrantes para hacerlos individualmente... “Psss cada quién su parte y lo juntamos mañana ¿no?”.
En el deporte somos potencia en disciplinas individuales (tae kwon do, clavados, atletismo) y fans aferrados de la disciplina en la que más perdemos, o mejor dicho en la que nunca ganamos: el fucho, ¿macabra coincidencia?
Pareciera que estamos atados de manos y pies, condenados a soltar bilis quién sabe por qué y contra quién, resignados a la eterna confusión de por qué nada cambia y de plano seguimos y seguiremos en las mismas. Qué debemos hacer, para dónde caminar, ¿Ya chingamos, nos chingamos o le chingamos? Sabe.
 
 

 

lunes, 23 de febrero de 2015

LAS SOMBRAS DE (SASHA) GREY V.S. LA MOCHIZA MEXICANA.

Resulta curioso que “50 sombras de Grey”  hiciera fruncir la boca a los defensores de las buenas costumbres hasta que se dio a conocer que se llevaría a la pantalla grande. La novela de la inglesa E.L. James fue lanzada hace cuatro años en nuestro país por la editorial Grijalbo, y a pesar de causar ruido no fue hasta febrero de este año que mochos y mochas, por igual, se retorcieron como lombrices con sal. El largometraje se mantuvo como trending topic en Twitter por 10 días (ayer fue desplazado por Birdman) y se vino la lluvia de estados de facebook con opiniones sobre filme.
El revuelo causado por la película, y no por los libros, cobra cierto sentido tras darse a conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Lectura (ENL), presentada dentro del marco de la 1ª edición de la Feria de Libros y Revistas en el World Trade Center de la Ciudad de México. Los resultados arrojados por la encuesta revelaron que en nuestro país cada ciudadano lee  2.6 libros al año, cifra con la cuál al mexicano promedio no le alcanza para haber leído la trilogía completa de la polémica E.L. James.
También se expuso que en nuestro país la lectura sigue siendo un asunto meramente educativo, que tan sólo el 39% de los mexicanos declaró tener el hábito de la lectura, 1 de cada 2 hogares tiene entre 1 y 10 libros (que no son escolares) en casa y algunos aceptaron tenerlos solamente como parte de la decoración. Además el 35% de los mexicanos mayores a 12 años dijo no haber leído un solo libro en su vida y el 40% de los encuestados nunca había puesto un pie en una librería o biblioteca.
No es de sorprenderse entonces que “50 Sombras de Grey” causara tanta efervescencia hasta que la mayoría de la población mexicana tuvo acceso a esta historia por otro medio que no fuera el de la lectura: masticadito y en la boca.
 
La doble moral mexicana ahora tiembla y escupe culebras pues Editorial Grijalbo vuelve a poner
el dedo en la yaga. La semana pasada se anunció el lanzamiento de la 2ª edición de “Sociedad
Juliete”, novela erótica escrita por la ex estrella del cine porno Sasha Grey. Y aunque la nueva edición del libro no representa gran amenaza, la mala noticia para los persignados es que esta vez la novela de la joven de 26 años, que también toca temas sobre sadomasoquismo, orgías y prácticas sexuales extremas, vendrá acompañada de un DVD con material explícito. En caso de que el libro pase desapercibido, que es prácticamente un hecho, el material visual seguramente se volverá viral en las redes sociales. La página oficial de Saha Grey en facebook tiene 2, 966, 258 likes y al teclear su nombre en Google el buscador arroja 20,100,000 resultados entre material pornográfico, noticias sobre la presentación de la novela y algunas colaboraciones musicales de la norteamericana como DJ y figura principal en videoclips de artistas como Eminem. Mochiza en plena chiripiorca, les llueve sobre mojado y ahora si que ni para dónde hacerse, mejor sentarse a aguantar los cachetadones.
 
 

lunes, 26 de enero de 2015


 

25 de abril de 2014, Plaza de Fundadores.

 
Ha pasado exactamente una década desde el lanzamiento de aquél experimento llamado “Tocar el Cielo”. La banda cumple 10 años de vida, mismos en los que se ha estirado y aflojado, ha mutado, evolucionado... explorado.
En la tarima Nicotina se encarga de abrir la noche, en el backstage Dellag Duffers se prepara para subir y dejar el escenario listo para que se cristalice el trabajo de años.
La Plaza comienza a nutrirse de cabezas de todos tipos, algunas bastante familiares, de esas que vienen acompañando la peregrinación desde los años de Karma/Naguales. Otras muy nuevas, de edad que generacionalmente se antoja imposible que puedan identificarse con el sonido de la banda.
Uno a uno van cubriendo la explanada, desde el escenario la lluvia no permite distinguir la última hilera de personas que queda al fondo. La banda atraviesa por una muda de piel más. Marco Pérez justo acaba de colgarse el bajo y se integra definitivamente al equipo. Por ahora sólo acompaña a David y a Daniel, es la primera vez que el grupo se encarna en un trío.
Llega el momento de subir, se apagan las luces y por primera vez el material de “De Vida o Muerte” llega en directo a los oídos del público. La banda, siendo fiel a su naturaleza de taller creativo abierto, se apoya en Tonio Ruíz, Sergio Aguilar, Fer Charó, Gus Santana, Daniel Villareal, David Rojero y Patrick Dibildox.
Se cierra un ciclo, fueron años de planeación y lluvias de ideas, de búsqueda y de preparar el terreno para llegar a este momento. Quedan nublados en la memoria los lejanos 90’s de aquellos míticos Naguales que pisaron Europa y que al paso de los años trazaron el camino para que David Juárez comenzara con la historia, que aún se escribe día a día, de este proyecto que se llama Los Shamanes.
Todas las luces apagadas, la percusión hipnótica de “Ollín” rebota en las paredes de los edificios que rodean la Plaza. La oscuridad es interrumpida parcialmente por algunas pantallas de celulares encendidas y flashes  intermitentes. Es un minuto de plastilina, se estira y parece durar una eternidad.
La guitarra de Fernando Charó cercena el silencio y “Despierto y Sediento” llega por primera vez  a oídos de los que tal vez no habían nacido aún cuando “Tocar el Cielo”, álbum debut de Shamanes, fue grabado.
Fue en 2003 cuando David Juárez decide tomar un nuevo camino, después de pertenecer a Naguales, proyecto que abrió muchas puertas para las próximas generaciones de bandas de rock.  Se lanza el primer material discográfico de Shamanes bajo la producción de Abraham Juárez, hermano de David y baterista de Naguales. Colabora él mismo grabando las baterías, percusiones y armónica en el disco.
La lista de colaboradores que plasmaron su música en la grabación del primer disco es enorme. Emmerson y Ram Irurzo, Hugo Noyola, Martín Tejeda, Geras Miramontes y Fer Charó, el mismo que una década más tarde está plantado en el escenario a cargo de la guitarra.
Una vez más la lluvia comienza a caer sobre la gente que espera escuchar el nuevo material de la banda. Llega el turno en el setlist de “Con Este Miedo de Mi”, canción que por fin ve la luz después de estar en el cajón durante años. Se trata de un tema cuya letra trabajó David Juárez, y no fue hasta el 2011, con Aarón Robledo en la guitarra, Juan Yáñez en el bajo y Daniel Tristán en la batería,  que se concretó la idea musical. Sube Toy, de Agente 33, al escenario y acompaña a Shamanes con el rap que levanta la mano y se perfila como himno de aquellos que son señalados por la sociedad.
Para cuando comienzan las primeras notas de “Cicatrices” es cada vez más el número de escuchas frente al escenario. Probablemente sea el tema más emblemático del grupo, mismo que fue tocado en vivo por primera vez en el 2004, teniendo como alineación a los Cossío. Meses más tarde nuevos músicos encarnarían a Shamanes. Gerardo Sánchez, Beto Báez e Isaac, quién sería remplazado por Juan Viveros en el 2005. “Cicatrices” vibra al unísono en las gargantas del público. Fer Charó enciende un cigarro más para ceder la guitarra a Gus Santana, ex guitarrista de Ángeles del Infierno y 3er Acto, productor también del nuevo disco de Shamanes. Daniel Tristán cede la batería a Lalo Carrillo de Ágora.
En el camino se conoce a los amigos. Han sido muchos kilómetros recorridos, días de ir y venir. Parece muy lejano el año 2012, mismo en que se lanzó el homenaje al rock mexicano “Por Los Buenos Tiempos”, material que cruzó los caminos de Gus Santana con David Juárez al grabar “Dímelo”, tema original de la banda Isis. Esta mancuerna desembocó en la producción de “De Vida o Muerte”.
Lalo choca las baquetas para marcar el tiempo del tema homónimo del disco y las luces penetran las pupilas de los que agitan sus puños en el aire. La primera vez que “De Vida o Muerte” fue tocada en vivo fue en el 2011, durante la presentación de Shamanes junto a Mago de Oz en la Plaza de Toros Fermín Rivera. La guitarra de Gus Santana hace vibrar la Plaza, sigue entonces “La Tierra Está Llorando”, “Mirando Mis Pasos” y “Lady Moon”, tema que había aparecido ya en un EP grabado por la banda durante el 2007 y que fue reversionado para incluirse como power ballad del nuevo álbum. El tema llegó a cientos de personas en aquella emblemática presentación de Shamanes en los 20 años de Rockotitlán teniendo como escenario el Zócalo de la Ciudad de México.
El ocaso del show trae consigo a Sergio Aguilar que interpreta “Hora Cero” y Extinción”.  No es la primera vez que Shamanes pisa el mismo escenario que él. Caen como ráfaga recuerdos de los shows compartidos con Ágora y aquella presentación del 2011 junto a Maligno y Rata Blanca. El sube y baja de acordes llega a su recta final cuando Daniel Villareal toma el bajo y “Tibia Noche” es acompañada por la lluvia . El último en desfilar sobre la tarima es Tonio Ruíz de Coda/QBO, mano que masterizó “De Vida o Muerte” y que se encarga de tocar el solo de “Lento y Sin Freno”, primer sencillo del álbum.
Otros nombres como Yolanda Bear, Orlando Cardona, Alex Castillo, J.C. Guiza, Poncho Herrera, Alex Puente, Ana y Beto Báez han abierto el camino para concretar el sueño de Shamanes. Está por cerrarse un capítulo más que servirá como catapulta para muchos más que están por escribirse.
David empuña el micrófono mientras su garganta lanza los versos de “Morir Es Posible”. Un árbol sediento, extendiendo raíces, buscando respuestas. Se integran Riko ocampo en la guitarra y Alex Villaseñor en los teclado para que Shamanes siga el camino de la indagación, de la introspección y la exploración que le dará sentido a sus próximos pasos.
 
 
 
 
 

lunes, 27 de octubre de 2014

7 COSAS QUE NO SABÍAS DE "DE VIDA O MUERTE".




 1.- Estudio Portátil.
 
El proceso creativo de "De Vida o Muerte" comenzó a finales del 2009. Sin la comodidad de un estudio profesional a la mano, el grupo comenzó a grabar las primeras lluvias de ideas, riffs, ritmos, estructuras y maquetas de las canciones en una grabadora de mano Line 6. Las primeras grabaciones se hicieron en casa de Daniel Tristán, baterista del grupo. Un año más tarde Shamanes se mudaría al cuarto de ensayo de David Juárez, donde continuaron las grabaciones durante todo el 2010 y 2011. La primer sesión de grabación en estudio se dio en las instalaciones de CIMUSA, de la mano de Fer Espinoza. En 2013 todo el material acumulado viajó hasta el DF para terminar de ser trabajado y moldeado por Gus Santana y Tonio Ruíz.
 
 
2.- Dos en uno.
 
Contrario a lo que se podría pensar, la sesión de fotos para el disco no contó con el apoyo de un fotógrafo externo a la banda, son que fue dirigida por uno de los mismos miembros de la banda. El trabajo corrió a cargo de Marco Pérez, bajista del grupo desde el 2013. Teniendo como locación la Iglesia del Desierto. Marco se encargó de tomar las fotografías al mismo tiempo que posaba para ellas. En las fotos el grupo aparece como un trío. Más tarde se integrarían Riko Ocampo (guitarra líder) y Alex Villaseñor (teclado) quienes forman parte de Shamanes desde el 2014.
 
 
 
3.- Probando... probando.
 
La primera vez que Shamanes toco material de "De Vida o Muerte" en vivo fue en la Plaza de Toros
Fermín Rivera, abriendo la noche para Mago de Oz. Era invierno del 2010, aún no existía ninguna grabación formal de lo que se convertiría  en el nuevo álbum de la banda. Esa noche sirvió como termómetro para ayudar a medir la reacción que tenía le público con el nuevo material. Las canciones que conformaron el experimento en vivo fueron "Alas", "De Vida o Muerte" y "Alas".
 
 
 
4.- ¿Lobo o Cordero? 
 
La idea del primer track del nuevo álbum de Shamanes surgió de un ensayo acerca de "El Corazón del Hombre", libro del psicoanalista alemán Erich Fromm, que tiene como tema central la onda de violencia y destrucción que ha convertido a hombre en prisionero de sí mismo. Al final del proceso de composición el título de esa canción se convertiría también en el título del disco.
 
 
 
 
 
5.- Doce de veintitantas.
 
Son doce las canciones que conforman  "De Vida o Muerte". Para llegar a esa cifra se tuvo que hacer un proceso de filtración de una lista de casi veinte temas. Al final quedaron fuera del disco canciones como "Atrapasueños" la cuál se pensaba incluir como bonus track pero quedó descartada al momento de la edición. "Lady Moon" y "Hora Cero" habían aparecido ya en un EP que Shamanes lanzó en el 2005, pero fueron reversionadas para el nuevo álbum.
 
 
 
6.- El Cíclope Rey.
 
La penúltima canción de "De Vida o Muerte" pasó por una serie de transformaciones hasta llegar a la
versión que se escucha en el disco. La primer maqueta de "Con Este Miedo de Mi" contaba con una intro que finalmente fue retirada. Cuando se grabaron las primeras tomas en CIMUSA un gong era el que daba entrada a la canción, pero ni la intro ni el platillo oriental se quedaron y fue una turbina de avión la que terminó por anunciar el inicio del track 11.
 
 
 
 
 
7.- El hombre detrás de la imagen de Shamanes.
 
En el 2012 se une al equipo de trabajo de la banda el diseñador gráfico Dani Moore, mismo que se encargó de diseñar el logo que sería plasmado en la publicidad, memorabiblia, presskit y portada de "De Vida o Muerte". La sesión de fotos para la tapa del nuevo álbum se llevó a cabo en el mismo lugar donde ensaya la banda y corrió a cargo de Marco Pérez, el proceso de postproducción estuvo en manos del mismo Dani Moore.
 
 

jueves, 27 de junio de 2013



MARILYN MANSON: RADIOGRAFÍA DEL ANTICRISTO.

 

 La paliducha y delgada figura de Marilyn Manson parece desvanecerse. Han pasado más de dos décadas desde aquellos días en el que un desconocido de Ohio salió de la nada y escandalizó a los defensores de las buenas costumbres. Mientras continúa con la gira de promoción de su último disco “Born Villain” la piel de su rostro comienza a colgarse, luce un poco inflamado y por primera vez en su vida parece que está pasado de peso.
La carrera de Manson ha sido empañada por escándalos que lo colocaron en la mira de religiosos, padres de familia y grupos moralistas alrededor de todo el mundo. Arrestado por exhibicionismo, señalado como influencia principal de la masacre  en una escuela de Columbine, nombrado reverendo de la iglesia de Satán por Antón LeVay y figura protagónica de altercados de todo tipo. 
¿Qué hay enterrado en su pasado? ¿Qué detonó su transformación de niño de provincia a enemigo público número uno de la sociedad norteamericana?  Sin duda gran parte de las vivencias y comportamientos de su infancia se extendieron hasta sus años como estrella de rock. Escarbemos en la psique del Antricristo Superestrella.

 
LA BESTIA TIENE BUENOS MODALES.


Los Warner.
 
Brian Hugh Warner nació en enero de 1969 en Canton, una pequeña ciudad del estado de Ohio. Hijo de un piloto de helicópteros veterano de Vietnam y una dulce mujer de estatura baja que dedicó su vida a la enfermería.  Los padres de Brian le inculcaron, desde temprana edad, las buenas costumbres típicas de la provincia norteamericana.  Contrario a lo que podríamos suponer, el pequeño Brian creció en un hogar lleno de amor y unión familiar. Pasaba las tardes jugando en el patio trasero de su casa y los domingos hacía visitas a la casa de su abuelo. En realidad fueron pocos los amigos con los que compartió su infancia, y su personalidad tímida lo hizo pasar prácticamente inadvertido por los demás niños en sus primeros años de escuela.

Brian en los años de secundaria.
“Brian era ese chico que difícilmente decía una palabra, le costaba saludar a la gente cuando entraba a algún lugar. Siempre corría a esconderse detrás de mi falda”, cuenta Barbara Wayne, madre del cantante.
Como hijo único, Brian recibió todo tipo de atenciones de parte de sus padres. A pesar de esto no tuvo una infancia sencilla. Batalló por años con un problema respiratorio y neumonía que lo llevó al hospital en varias ocasiones. También tuvo que ser sometido a una operación porque su uretra era demasiado angosta. A los 8 años vivió un episodio traumático al casi morir asfixiado por un ladrón que entró a saquear la casa de los Warner.
La timidez y personalidad reprimida que marcó su infancia lo convirtieron en una olla de presión que estalló durante su adolescencia. Si bien es cierto que el joven Warner no sufrió de abuso familiar, no fue víctima de ningún tipo de maltrato ni carencia (material o afectiva), hay una serie de factores que lo encaminaron a convertirse en la figura más polémica de la década de los 90’s.



Manson en la portada de "Smells Like Children".
 

 

PORQUE QUIERO Y PORQUE PUEDO.



Sesión fotográfica para "Kerrang".
Como hijo único Brian estuvo rodeado de todo lo que  un niño podía tener. Toneladas de juguetes, dulces y golosinas ilimitados, permiso para ver la televisión cuando el reloj marcaba más de medianoche, todo. Su padre, en un desesperado intento por compensar sus largas ausencias debido al trabajo, se encargó de cumplir cualquier capricho que su hijo tuviera, sin importar qué tan descabellada fuera la idea.

En casa no había límites, si por la mañana Brian decidía que no estaba del mejor humor para ir a la escuela su madre le permitía volver a la cama. Podía comer la cantidad de postre que deseara y por las tardes escuchaba los discos de heavy metal que estaban restringidos en las casas de sus compañeros de clase. En un entorno en el que podía conseguir lo que se le viniera en gana, Brian cimentó la premisa que, años más tarde,  lo convertiría en la pesadilla de los moralinos: prohibido prohibir.



Warner arrestado por Exhibicionismo
Como ciudadano de un país que cuenta con libertad de expresión, Warner arrastró ese precepto hasta su consumación como estrella de rock. La única diferencia es que fuera de su hogar existían leyes, que de no ser cumplidas lo meterían en grandes problemas. En su adolescencia y edad adulta Brian sigió sin aceptar un “NO” como respuesta y los limites siguieron sin ser un obstáculo para él. Si en plena presentación en vivo sentía ganas de mostrar los genitales en público, vomitar y masturbarse en el escenario o cortarse el pecho con botellas de cerveza simple y sencillamente lo hacía. Sin duda el mayor capricho de Brian Warner fue el de convertirse en vocalista de un grupo  de rock. Después de años de dedicarse al periodismo, y sin contar con ningún tipo de instrucción o conocimiento musical, decidió que quería formar una banda para conquistar el mundo, y lo hizo.

 

 

DULCES SUEÑOS Y MUELAS PICADAS.
 
Spooky Kids: El ejército de Marilyn Manson.

 

Brian pasó un buen porcentaje de sus días de infancia sentado frente a la televisión mientras devoraba golosinas y ”Froot Loops”. Veía una y otra vez “Willy Wonka & Los Hermanos Grimm” o sus episodios favoritos de la barra de caricaturas de Walt Disney y acompañaba sus tardes con cualquier chuchería que tuviera a la mano.

Como la mayoría de los niños estadounidenses, creció siendo un aferrado consumidor a los refrescos de cola y a la comida rápida. Como en casa tenía la autorización y el dinero suficiente para comprar los dulces que quisiera decidió sacarle provecho a la situación. La escuela a la que asistía tenía prohibida la venta de caramelos así que Brian se convirtió en una especie de dealer de 5 años de edad, quien se los vendía de contrabando a sus compañeros.


Manson y su adicción a la comida rápida
A los 16 años los dulces dejaron de ser la droga preferida del joven Warner y se inició en el consumo de marihuana y cocaina. Sus problemas de adicción lo han seguido lo largo de su carrera como cantante. A pesar de eso no se deshizo de algunas conductas infantiles como coleccionar loncheras y pasar horas durante las giras jugando “Calabozos & Dragones”. En una entrevista promocional de su disco “Smell Like Children” Manson declaró: “Se trata del uso y abuso desde la óptica de un niño. Encantador y a  la vez horrible. Es una metáfora de mi aferrándome a mi infancia”.

 

BUENAS TARDES SEÑORA, ¿SE ENCUENTRA BRIAN?

La habitación de Brian estaba llena de pósters y figuras de los integrantes de Kiss. Para su cumpleaños número 6 su padre le regaló un disfraz de Gene Simmons (bajista y fundador de la banda). El pequeño Warner lo estrenó de inmediato y se negó a quitárselo durante el resto de la semana. Incluso la visita dominical con el abuelo a la iglesia la hizo con el disfraz puesto, situación que no agradó a los fieles. Regularmente desaparecía de casa a escondidas disfrazado de demonio o de frankenstein y cuando su madre estaba a punto de llamar a la policía para reportar a su hijo como desaparecido él tocaba el timbre y preguntaba a su madre: “Hola, buenas tardes señora... ¿se encuentra Brian?”.

Durante su carrera musical Manson continuó con su fijación por los cambios de identidad. Su apariencia retorcida y llena de referencias infantiles se extendió durante sus dos primeros discos. Para 1996 lanzó “Antichrist Superstar” y optó por una imagen sombría y enigmática. En 1998 decidió sacar del coset a su alter ego “Omega”, que era un alienígena andrógino extraviado en el planeta tierra. Después exploró la estética del burlesque de los 30’s y la Alemania Nazi.

Actualmente sus transformaciones continúan, pero no sólo en su imagen, también en sus roles dentro del arte. Lanzó una colección de pinturas a la que llamo “The Path of Misery” y se encuentra trabajando “Phantasmagoria: The Vision of Lewis Caroll”, largometraje inspirado en “Alicia en el País de las Maravillas”, con el cuál vuelve a sus orígenes creativos fuertemente arraigados en su infancia.

La evolución del maestro del disfraz.
 

 

MIEDO A LA OSCURIDAD.

Si se trata de encontrar culpables del fenómeno en el que se convirtió Marilyn Manson tendríamos que señalar, sin duda alguna, al personal de “Heritage Christian School”. Esta modesta escuela de religiosos fue el caldo de cultivo en el que germinó la figura de la controvertida estrella de rock que dominaría la década de los 90’s. En una entrevista para Neil Strauss, reportero de Rolling Stone, Manson confesó: “Me metieron mil ideas a la cabeza... me manipularon tanto que daba pavor que en la oscuridad apareciera algo o alguien que realmente me hiciera daño. Miedo a Dios, miedo a Satán, miedo a todas esas bestias apocalípticas de las que nos hablaban todo el tiempo. Hoy en día sigo durmiendo con la TV o alguna luz encendida”.
 
Manipulación: Arma secreta del Anticristo.
Criado con la manipulación y el control por parte de los religiosos como el pan de cada día Manson buscó el momento para jugar las cartas a su favor. En los inicios de su carrera se encargó de ganar popularidad y convencer a la audiencia de que sus shows eran una experiencia que no se podían perder. A pesar de tratarse de un espectáculo con una evidente pobreza musical (incluso los primeros conciertos los realizaron sin baterista) la manipulación de Manson colocó en el inconsciente colectivo de los asistentes la idea de que su banda tenía lo necesario para llegar a la cima. De Brian Warner a Marilyn Manson, de "Wormboy" a Anticristo Superestrella" (metamorfosis narrada en su 3er álbum de estudio), de músico a pintor, director de cine y empresario. Multiples personalidades habitan un mismo cuerpo. Difícilmente surgirá una figura que llene su espacio en la escena. En una década en la que las grandes estrellas del rock parecen ser una especie en extinción, y a pesar de que la carrera del Anticristo se encuentra en plena decadencia, no nos queda más que agradecer que aún contamos con Marilyn Manson, el último gran maldito del rock.